Cuando uno habla de innovación, uno habla de Silicon Valley. ¿Nunca han oído esta línea de pensamiento? Quizás sí, quizás no, pero lo que es seguro es que en el imaginario colectivo, toda la tecnología procede de un relativamente pequeño valle ubicado en una hermosa había californiana.

Estocolmo

Obviamente, nada más lejos de la realidad. Aunque el área de San Francisco concentra gran parte de las sedes de las grandes tecnológicas (como Apple, Google, Oracle o Facebook), lo cierto es que ni tan siquiera todos los colosos de EEUU están radicados allí: Amazon y Microsoft mantienen su sede principal en Seattle mientras que IBM hace lo propio en Armonk (Nueva York).

La cosa es todavía más difusa si ponemos las miras sobre el Viejo Continente. Y es que, en Europa no existe un gran epicentro tecnológico como sí lo hay en Singapur o en Israel. La atención se disipa entre muchas ciudades, con sus respectivos puntos fuertes y débiles. Y, desgraciadamente, al final muchos de estos hubs acaban por ser desconocidos para el común de los mortales.

 

Pese a este desconocimiento generalizado, un reciente estudio de CB Insights mostraba el importante auge de algunas de estas urbes -como Estocolmo o París- que conviven con otras capitales de la economía digital ya asentadas (Londres o Helsinki) y otras en decadencia (Barcelona y Berlín).

Para arrojar luz sobre cuáles son estas ciudades y cuál es su relevancia, sigue leyendo...

 
 

París (Francia)

París

París ha hecho enormes méritos para ser considerada la gran capital europea de la innovación. De hecho, y de acuerdo al estudio de CB Insights, la ciudad gala es la que más ha visto crecer la inversión en empresas de base digital en el último año, frente al declive de otras antaño referencias como Berlín o Barcelona.

En total, las startups francesas captaron 2.565 millones de euros de financiación durante 2017, según CB Insights, quintuplicando el valor desde 2013, con algunos nombres propios ya convertidos en unicornios (es el caso de BlaBlaCar, por ejemplo).

También las grandes empresas como Facebook o SAP ya han instalado en París sus grandes centros de investigación, principalmente ligados al desarrollo de la inteligencia artificial, materia en la que la Ciudad de la Luz se está especializando con claridad.

Tanto es así que la innovación y la IA en particular son uno de los emblemas de la gestión de Enmanuel Macron como presidente de la República. Ya quisiéramos que la agenda digital fuera un tema de relevancia nacional en España como lo es al norte de los Pirineos...

Estocolmo (Suecia)

Estocolmo

El segundo polo imprescindible en la arena digital del Viejo Continente lo encontramos un poco más arriba en el globo, en tierra de vikingos y nieve casi perenne. Hablamos de Estocolmo, capital sueca y considerada como el principal hub de innovación en los países nórdicos. No en vano, este país concentra alrededor del 45% de las operaciones de capital riesgo en la región, muy por encima de sus vecinas Finlandia (25%), Noruega (15%) y Dinamarca (15%).

De hecho, la historia emprendedora de Estocolmo no es para nada nueva. Ya en 2014, esta urbe logró el hito de convertirse en la ciudad europea con más startups valoradas por encima de 1.000 millones de dólares (las considerada como unicornios).

Tan solo hemos de detenernos un momento para darnos cuenta de la enorme influencia que empresas de origen sueco han tenido en el sector a lo largo de los últimos años.

La aplicación de videollamadas Skype (ahora en manos de Microsoft), King (estudio autor del popular videojuego Candy Crush), Spotify (rey indiscutible de la música en streaming) o Mojang (creadores de Minecraft, ahora también propiedad de Microsoft) son solo algunas de las compañías que han surgido al frío calor de la monumental Estocolmo.